| La suerte del Galgo: el delirio de lo indescriptible |
| Jueves, 12 de Octubre de 2006 10:00 |
La suerte del Galgo: el delirio de lo indescriptible
Estoy aquí en un lugar de la mancha de cuyo nombre no quiero acordarme , es de noche y vago por el campo en busca de no sé que si comida o cobijo... de lo que me duele todo, del hambre, miedo, frío, cansancio, no recuerdo ya si me abandonaron o si me fui yo directamente de tan mal que estaba...
... A Dani, lo encontramos una noche de sábado, atropellado y hecho polvo, con múltiples fracturas y heridas, y tirado en la cuneta de una carretera comarcal en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiere acordarse. Nos avisaron y como en otros casos parecidos fuimos a buscar al maltrecho galgo, y como estaba tan dolido, asustado, y sin duda alguna hambriento, se dejó tocar y examinar sin poner ninguna pega ni queja. Al final lo tuvieron que operar para reparar los daños, reconstruir su hombre mediante el implante de una placa, tratar una luxación de codo. Ahora a pesar de su aspecto de mapamundi en forma alargada, se recupera favorablemente en la protectora y con un poco de suerte se pondrá bueno en poco tiempo y pasado tiempo más saldrá en adopción para su nueva vida en el norte de Europa. Y así al final se puede decir que es un galgo con suerte porque muchos no llegan a ver esta luz.
Dani, el día que fue recogido de la carretera.
En la radiografía puedes observarse los múltiples plomos de los cartuchos.
Una vez rescatados y recuperados por las protectoras que se dedican en cuerpo y alma a salvar estos y otros muchos del infierno galguero/cazador, se encuentra en el siguiente eslabón de la cadena de maldición de estos animales, o en el otro lado del espejo, y es que nadie los quiere. Nadie aquí los quiere. Como si no estuviesen homologados para ser animales de compañía, para andar por la calle con su dueño. De hecho, quitando unos pocos que tenemos y queremos a nuestro(s) galgo(s), el resto en el mejor de los casos, los considera como curiosidades de circo, que se pueden ver y admirar, pero de ninguna manera plantearse salvarlos de esta injusticia y esta vergüenza nacional. Y se ve en la calle que todo el mundo comenta, ‘un galgo’ aquí y ‘un galgo’ allá como si de un conjuro se tratase, o como de una extraña simpatía perdida en la abstracción. Y este sentimiento ambiguo también hace estragos en la labor de protección de estos animales, ya que para que las protectoras pueden atender a más víctimas, necesitan más adoptantes, y lo que es más importante, para que esta tragedia deje de ser una tragedia cotidiana, tiene que haber una respuesta de lasociedad, tomando conciencia mediante la integración del galgo en el panorama social, igual que fomentando la adopción antes que la compra de animales de compañía, y de esta manera hacer que la sociedad alce su voz para exigir cambios sumamente importantes en la legislación vigente. Y este último pasa claramente por prohibir la caza con galgo y así desmontar la base de esta maquinaria cruel y sanguinaria de una vez por todas.. Thomas ShanahanRefugio de Animales Abandonados Ciudad Animal. |