Se llama Chiqui. Diréis que no es un nombre muy especial y es cierto, el especial es él.
Le encontramos en un cementerio. No sabemos el motivo que tuvo para
elegir un lugar así. ¿Se escondería de alguien o estaría acompañando
hasta el final a su amo desaparecido? Las dos cosas podrían ser.
Tampoco sabemos cuanto tiempo llevaba allí, por eso, al no moverse al
acercamos, nos hizo pensar que estaba tan agotado y enfermo que no
podía ni siquiera huir, Pero no era sólo eso. El veterinario
diagnostico lesion medular irreversible.
No nos sobran los medios ni el tiempo, y muchos pensarían que no merece
la pena usar los pocos recursos que tenemos en un perro “sin futuro”. Nosotros no pensamos así. Nos hemos empeñado en buscar soluciones y
ayudarle a vivir, y ahora puedo aseguraros que hemos acertado.
Chiqui quiere aprovechar la oportunidad que le hemos dado y nos ayuda
con todas sus fuerzas. Es todo alegria y cariño y lo mas importante: es
feliz
Ahora mismo, Mari Carmen y su marido, del hogar de Blas, lo tienen
acogido en su casa. Tener el cariño de una familia ha sido tan
importante para él, que se ha producido casi un milagro Ya mueve la
colita. No significa que se recupere al cien por cien, pero, nos da
muchas esperanzas de que sigua recuperandose. Se mueve con un carrito
preparado para el, y juega y corre con el resto de compañeros,
compartiendo sus travesuras. Es digno de ver como se maneja ya con sus
“nuevas patas” parece que las hubiera tenido toda la vida.
Ahora toca trabajar duro: rehabilitación, ejercicio y sobre todo
conseguir el verdadero milagro, una familia definitiva. Un adoptante.
¿Querrás ser tu?